Expropiación de Bienes de Interés Cultural; ¿por qué hacer una valoración?

06/04/2021 Tasación

¿Qué son los Bienes de Interés Cultural?

Los Bienes de Interés Cultural son elementos de patrimonio histórico a los que se les ha reconocido una especial protección legal. Frecuentemente, ello conduce al inicio de procesos de expropiación por parte de las administraciones públicas, lo que genera tensiones con sus propietarios a la hora de establecer el valor del BIC. Además, a menudo sucede que este tipo de bienes están indebidamente clasificados o contienen errores en sus características, lo que alimenta la controversia e impide al propietario recibir una compensación justa por la expropiación.

A la hora de realizar la valoración económica de cualquier tipo de inmueble es necesario observar determinadas características relativas a su localización, la situación del mercado y otras particularidades propias del activo a valorar. Ello es especialmente relevante cuando se trata de realizar la valoración de inmuebles singulares y Bienes de Interés Cultural, pues requiere la utilización de una metodología específica.

Como puedes ver aquí, lo que hace especiales a este tipo de bienes es su valor histórico artístico, el cual puede venir repercutido por su componente histórica, o por su valor artístico, arquitectónico y/o cultural. Se trata, en definitiva, de una serie de variables que las metodologías de valoración tradicionales no suelen incluir y que son determinantes en este tipo de bienes.

En ocasiones, el cálculo del valor del BIC para establecer una compensación por parte de las administraciones públicas ante una expropiación obvia algunos elementos clave en la valoración del mismo.

Afortunadamente, existen soluciones a medida de cada situación. Taxo es especialista de referencia en la valoración de Bienes de Interés Cultural gracias a su metodología específica, que permite calcular el valor de mercado con criterios histórico-artísticos. Los informes de valoración de BIC permiten conocer de manera precisa y objetiva el valor de iglesias, castillos, monasterios, casas señoriales o yacimientos arqueológicos, entre otras innumerables tipologías que componen el inmenso patrimonio español.

Administraciones y particulares, los grandes beneficiados

Las finalidades para las que se requieren los informes de valoración de Bienes de Interés Cultural son muy variadas: asesoramiento en compraventa, repartos de herencia, dación en pago de impuestos o procesos de expropiación son solo algunos ejemplos.

Precisamente, en los últimos tiempos se ha producido un fuerte incremento de casos relacionados con procesos de expropiación. En este tipo de situaciones, es frecuente que un propietario de un terreno en el que se encuentra situado un BIC se vea envuelto en un proceso expropiatorio a cargo de un ayuntamiento. El conflicto surge porque, a menudo, el cálculo del valor del BIC realizado para establecer una compensación por parte del Estado obvia algunos elementos clave en la valoración del mismo. Paradójicamente, esto puede suceder porque en la valoración no se ha empleado la metodología que mejor se adecuaría a bienes con valor histórico artísico -a veces se aplica una metodología de valoración de inmuebles ordinarios a inmuebles que contienen elementos de enorme valor histórico artístico-. Todo ello resulta en un grave perjuicio para el propietario del bien, pues al no conocerse el valor real del BIC, se ve privado de recibir una compensación justa por la expropiación.

Frente a esta situación, Taxo ha logrado posicionarse como un aliado tanto para administraciones como para los propietarios de Bienes de Interés Cultural gracias a su metodología específica para valoración de BIC y bienes con valor histórico artístico en general. Y es que, gracias a los informes de valoración de Taxo, se logran desbloquear y agilizar procesos de negociación entre ambas partes; por un lado, el propietario de un BIC que se halla inmerso en un proceso de expropiación, puede conocer el valor real del bien y recurrir en caso de no estar satisfecho con la indemnización que se le ha ofrecido, haciéndolo, además, con la fuerza de estar en posesión de pruebas objetivas y armado con argumentos de peso a la hora de encarar una negociación. Por otro lado las administraciones pueden acceder a un informe exhaustivo que refleje fielmente las características del bien y su valor histórico artístico, permitiendo así tomar las decisiones adecuadas para su correcta conservación en el futuro, al tiempo que permite cerrar una negociación que de otro modo se podría dilatar en el tiempo y acabar en los tribunales.

A consecuencia o no de esto último, en los últimos meses hemos visto en Taxo un interés especial por parte de particulares y administraciones en solicitar valoraciones para cerrar procesos de negociación de Inmuebles Catalogados, bien por ser Bienes de Interés Cultural (BIC), bien por ser bienes protegidos y/o catalogados a nivel autonómico o local. Sin duda, y cada vez más, ambas partes de la negociación son conscientes de la importancia que tiene ese concepto de «Valor añadido» de estos bienes, su valor histórico artístico y las consecuencias y beneficios que puede tener para unos y para otros.

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